lunes, 8 de abril de 2013

¿Humano viene de Humanidad?


Una realidad que existe y  crece por momentos, el caso es, que lo vamos viendo y sintiendo en momentos personales, profesionales, cercanos y ajenos, y solo esperamos a que alguien de un paso, y lo arregle. Pero, ¿Cuándo nos toca a nosotros dar el primer paso? 

                                           Fuente; Google


Os pongo un ejemplo, que he vivido hace poco, estando pasando unos días en un pueblo entrañable (Jaraicejo, Cáceres), perplejo me quedé, cuando vi a un señor caer en la plaza del pueblo, mi asombro fue ver como unos cuantos jóvenes, y no tan jóvenes, nos acercamos a prestar ayuda HUMANA a este señor, que sin conocerle de nada, se había caído, y la situación estaba clara, teníamos que ayudarlo, levantarle, preocuparnos por su estado, curarlo o llevarlo a un centro médico. ¡LO NORMAL!

Bien, pues a donde quiero llegar es a lo siguiente, pongamos un ejemplo conocido por todos, el metro, ese majestuoso medio de transporte utilizado por millones de personas. Nos movemos a una gran velocidad, por las prisas de que no llegamos, de que estoy alterado, ansiedad, y corremos y saltamos si hace falta con tal de llegar al vagón, antes intentábamos sentarnos y todo, ahora con llegar es suficiente, pero, ¿a qué precio? Pasamos de largo, pisamos, empujamos, tropezamos,  y aún sin disculparnos, seguimos nuestro camino. ¿Cuantas personas vemos que se caen, tropiezan, son empujadas y terminan en el suelo? Las mismas a las que no ayudamos en absoluto, ¡nos da igual!

Vengo comprobando desde hace algún tiempo, que cuando los núcleos de seres humanos juntos son muy grandes, menos HUMANIDAD existe, y por el contrario, cuando menos personas estén compartiendo ese núcleo, más HUMANAS se vuelven, ¡una verdadera lástima!, porque realmente, estamos forjando un herencia a nuestros hijos que cuando nos quejemos en el futuro de la juventud, siempre nos podrán recordar lo que han recogido por nuestra parte. ¿Qué ejemplo damos en esta sociedad?

No existe conciencia al respecto, seguimos cometiendo errores de principiantes, nadie enseña a saber comportarse, deberíamos todos hacer de vez en cuando, exámenes de conducta y trato al prójimo. Nos da igual todo, entramos en una vorágine de movimientos sociales y personales, tan rápidos y eléctricos, que no avanzamos nada, y menos en cosas que a mi humilde entender, son básicas  para la mejora y el desarrollo del ser humano. Somos personas, y formamos un círculo llamado mundo, y en cambio nos comportamos como los reyes de la vida y sin necesitar nada de nadie, estando por encima del bien y del mal.

Humanamente, salimos reforzados en historias puntuales, que más o menos nos tocan de cerca, pero lanzo una pregunta al aire: ¿qué estamos dispuestos a cambiar o arriesgar por hacer un mundo más humano?

¡Nuestra HUMANIDAD se cae, se va, está en las puertas del abismo!




Y no debemos permitirlo.

 ¿Por qué nos enternece una historia en los medios de comunicación, cuando no nos preocupamos por el de al lado?

 Hago un llamamiento a la sociedad, para que volvamos al camino de la HUMANIDAD.


 ¡Todos tenemos algo que puede ayudar a los demás, solo hay que darlo!