martes, 11 de junio de 2013

¿Eres de los que Juzgan?

A día de hoy, mantenemos formas poco correctas y además, nos generan enemistades, envidias y disgustos varios, pero aún así, seguimos cometiendo de la misma manera que siempre, los mismos juicios impertinentes. ¿Porqué?





                                          Fuente: www.aquinohayquienviva.org



¿Tanto tiempo libre tenemos para estar pendientes de los demás? ¡Es increíble! Nos pasamos todo el día pendientes de lo que no nos importa, de los cambios que no van con nosotros, de las idas y las venidas de cuantos nos rodean, estamos  atentos a cualquier rumor, que después nos encargamos de trasformar y darle nuestro particular punto de morbo o vista, si, si, a nuestro antojo,¿para qué vamos a pensar que hacemos daño? Declarado "deporte nacional" todos participamos en ello, eso si, luego, que nadie hable de nosotros, no vaya a ser que me duela y me haga daño, es más, que no manchen mi imagen, que para eso la muestro de una manera determinada. ¡BASTA YA!



Es momento de cambiar, de mejorar, de avanzar, de madurar, que no se puede estar viviendo y conviviendo con el mal ajeno de por vida, que solo hace alimentar el "ismo"
Egoismo, egocentrismo,idiotismo,etc(ismo) 



Está claro que todo esto del "ismo" nos afecta muy mucho, de verdad, entramos en una dinámica de juicios vulgares y populares, que no van a ningún sitio, solo envenenan al que los hace y deja en mal lugar al que lo recibe. Parece mentira que se diga esto, pero "estos juicios son injustos e innecesarios".



Vemos en los medios de comunicación, todos los días casos reales, casos de verdad, en los que los jueces, toman muchas declaraciones, escuchan muchas versiones, y de diferentes tipos, aún con todo y con eso, muchas veces, solicitan ayuda a otros jueces para poder emitir un veredicto al caso. En juicios de altas dimensiones, se postulan entre 3 y 7 magistrados para poder llevar a cabo la sentencia oportuna. Y en función de las pruebas concluyentes y testimonios mil, deben acordar para poder hacer la sentencia. Y en cambio, nosotros "jueces populares" nos sirve una imagen, una frase, un comentario, una sola versión de alguien para sentenciar, juzgar, acribillar, y poner en el punto de mira a cualquier persona que se precie en el momento, ¿que momento? cualquiera que a otra persona se le haya ocurrido, y lo peor, es que seguimos igual. ¡BASTA YA!



Toca asumir y sumar, dejar de restar y multiplicar, crecer y madurar para poder progresar, no es fácil, claro que no, pero es muy probable que nuestra calidad de vida mejore y con ella la de nuestro alrededor, nuestros seres cercanos se sentirán más queridos, porque estaremos menos envenenados pendientes de las historias de los demás, seremos más útiles a nuestra propia vida y a la de los que nos rodean.





Les invito a una reflexión gratuita, sírvanse ustedes mismos en la cantidad necesaria,


"Si dejo de juzgar a los demás, tendré más posibilidades de Felicidad"