miércoles, 28 de mayo de 2014

¡Dani Quero: Pura Superación!

Un joven con todas las ganas de vivir, alegre y extrovertido por naturaleza, con un inicio de vida diferente y unas circunstancias que marcarán su devenir por el camino de la vida.


Alejado desde pequeño de la posibilidad de tener unos padres como todo el mundo y en lo normal que se debe acontecer, él es precedido por una situación adversa que le impide disfrutar de su propia familia tal y como se merece.


Sus abuelos se hacen cargo de la inyección de vida para este pequeño y prometedor ruiseñor en sus futuros días. Así es como se desarrolla su infancia y adolescencia, entre amigos de toda la vida (que aún están a su lado), su deporte favorito, su amigo el balón y sus “hermanos adoptivos” (amigos/hermanos).


Transcurre día a día con su inseparable sonrisa y sus ganas de hacer feliz al mundo entero, se pasea por el camino de los desvíos y pronto la vida le muestra su cara más dura.


Se enamora de un ángel sevillano que le da “to el sentío”, su amiga, su pareja, su amante, su confidente, en definitiva, su sombra en la luz y su luz en su sombra.
Fruto de esa fusión empieza a gestarse la llegada al mundo de su retoño. Estando en Sevilla y con 8 meses de gestación, de repente y viendo un paso de Semana Santa, a Dani se le va la visión intermitentemente, con lo cual su regreso a la capital fue inminente. Una vez allí, la resonancia que le hicieron les dio la peor noticia que nunca esperaban. Ingresado de urgencia en la planta de terminales, entró en fase de desesperación y allí nadie le daba una explicación de qué tenía. Muestra de su estado y ansiedad se encuentra de cara con la verdad. El resultado era un tumor en la cabeza que oprimía el nervio óptico, al día siguiente fue intervenido por un cuerpo médico que pocas esperanzas le daban de continuar.


Ya en el proceso de recuperación notó unas mejorías que hacían pensar que todo iba por buen camino, a eso le añadimos la grandeza de que la vida le permitió estar al lado de su mujer y ver nacer a su hija. Tras el nacimiento empieza de nuevo su calvario, en lo que creía haber pasado el susto se convirtió en una batalla cuerpo a cuerpo. Vuelve a entrar en quirófano y por fin se establece la normalidad dentro de su situación, la ingestión de los medicamentos correspondientes hacen que Dani pase de a tener 45 kg de más. Todo esto provoca una depresión que le impide salir, disfrutar y reír. Ni siquiera la presencia de su mujer y de su hija le anima a encontrar su verdadero yo. Tras el primer año de vida de su hija y él no querer cogerla por miedo a hacerla daño o que se le cayera (producto de su invidencia) y gracias al consejo de una psicóloga profesional del grupo O.N.C.E. y al incondicional apoyo de su mujer que tiró de su interior y de su fuerza para sacar a su marido y a su hija del pozo donde se veían, fue cuando Dani empezó lo que hoy es un verdadero ejemplo de superación.

"Cuando uno nace Héroe, es capaz de iluminar cualquier sombra"


Hoy día este Héroe de carne y hueso, con su invidencia, su mujer, su hija y toda la familia y amigos que tiene al lado, ha conseguido establecer una forma de vida y una forma de entender cómo aprovechar cada minuto que dispone para ser feliz.


Este campeón nos ha dado una lección a todos, ¿quién iba a pensar que él va a disputar un triatlon? ¿quién iba a pensar que él iba a salir a correr, nadar y sufrir con su limitación? Pues he aquí la prueba de nuestro gran campeón. Se lo prepara, lo entrena y gracias a Navalcarnero al Límite y en particular deportivamente hablando a su Personal Trainner Marta Gonzalez, un atleta lo suficientemente grande que sólo es superada por su propia calidad humana.


Les pregunto al uno por el otro y al otro por el uno:

AB: Dani ¿qué es Marta para ti?
DQ: “Marta es parte de mi luz día a día”
AB: Marta, ¿Quién es Dani?
MG: “Un luchador sin barreras”




Su Victoria en su Bernabeu



Desde aquí quiero decir que me siento muy orgulloso de ser su amigo, pero no ahora sólo, soy amigo suyo de toda la vida, hemos compartido canchas de futbol sala, de futbol 11, salidas de fiesta, capeas, cumpleaños, peña y fiestas patronales. Pero por encima de todo, hemos sido, somos y seremos aquí o allí, da igual, amigos siempre. Al Gran Dani Quero no lo perderé nunca, porque lo vale, porque lo necesito y porque aporta valores humanos y calidad personal a mi vida. Es de las personas que hace grandes a los que estamos a su lado.



Gracias por estar en mi vida.