jueves, 4 de septiembre de 2014

Crónica de una Sonrisa

La sonrisa, aquel gesto que se esboza en la cara de cualquier persona y sin querer contagia a la de los demás. Esa manera de poder transmitir sin decir nada y generar un acto de complicidad sin mediar palabra. En la calle, en el autobús, en el metro, en una reunión, con tus amigos y hasta si me apuráis con los que no son tan amigos.



La sonrisa es uno de esos factores determinantes en cualquier diálogo en toda la historia de nuestras vidas y la de muchos que ya vivieron antes que nosotros. Es la mayor demostración de alegría o por lo menos, la primera acción de la misma.


Veamos a continuación casos que se dan a diario, por ejemplo cuando nos encontramos con un niño pequeño al cuál no conocemos de nada y de repente, ¡te sonríe! ¿Qué haces? ¡Sonreír! El motivo de esta reacción es sencilla, porque se contagia al momento,  además la sonrisa es una de las mejores medicinas naturales que existe y nuestro cerebro lo sabe. La cuestión de todo es que estamos habidos de sonrisas y alegría, nosotros al menor indicio de éstas, siempre estamos dispuestos a acompañarlas.


Otro ejemplo es cuando estamos en una terraza o en un sitio público, en los alrededores comparten charla otros grupos de personas y amigos que nosotros no sabemos quiénes son, lo que sí está claro es que  en el momento que empiezan a compartir diálogos con risas, cuando menos nos llama la atención, más aún cuando entre todas esas risas destaca alguna peculiar que se hace notar ante el resto, ¿quién de todos vosotros no se ha reído nunca de un risa original en un grupo desconocido? ¡Sed sinceros! J Me atrevo a decir que habéis pasado vergüenza ajena si se encontraba dentro de vuestro grupo.



Imagino que al leer este post y como es normal en el ser humano siempre apostillamos con la negativa, que si la realidad es diferente, que está la cosa muy mal, que si los políticos, que si esto o lo otro, pues sí es cierto que está la cosa así, pero no menos cierto es que depende con la actitud que tomemos las situaciones, son más o menos llevaderas. ¿Se soluciona un problema porque yo sonría? ¡Pues seguramente no! Pero  te afectará mucho menos de cara a poder afrontarlo y conseguir superarlo, una sonrisa es el principal argumento para poder combatir, nadie sabe cómo estás realmente pero todos perciben tu sonrisa y les dará qué pensar sobre ti.



“Si sonríes ante el problema, por grande que sea siempre estarás capacitado para superarlo”



Ya para finalizar, deciros amigos que la sonrisa crea un látigo especial capaz de domar a cualquier fiera, la sonrisa es un bálsamo para cualquier persona, la sonrisa es uno de los mayores generadores de sinergias entre personas del mundo, aunque no te entiendas en idioma, aunque no te conozcas con el otro, ¡si sonríes, te sonríen! La sonrisa al igual que el amor, no entiende ni de países, ni de idiomas, ni de políticos ni de clases, solo entiende de felicidad y por tanto,  merecemos sonreír por lo menos todos los días de nuestras vidas.







             ¡Felices sonrisas a todos, seas de donde seas y vivas donde vivas!