miércoles, 17 de septiembre de 2014

Discapacidades

Post de profundidades interinas en los seres humanos más fríos o templados que puedan llegar a leer este párrafo lleno de buenas intenciones y con ganas de llamar la atención poderosamente.




En esta vida nos encontramos con muchos casos y ejemplos de personas que por desgracia llegan “limitadas” por enfermedades, por accidentes, en definitiva por circunstancias en su gran mayoría ajenas a las personas en cuestión. Cierto es que siempre que nos encontramos a alguna persona con alguna discapacidad siempre nos llama la atención y casi todos por no decir todos, nos quedamos mirando fijamente mientras nos decimos por dentro: ¡Pobrecit@! Y claro, ante esto no me queda otra que hacer una reflexión sobre ello, si en esa situación que menciono antes, en vez de pensar eso, pensáramos ¿qué es capaz de conseguir? ¿Cuántas barreras a conseguido superar? Seguramente nuestra perspectiva de la persona cambiará en un 100%.


“Toda discapacidad en un ser humano es ejemplo de superación para el resto, aprendamos”



Los casos que vamos conociendo a través de los medios de comunicación son muestra de ello, personas que nacen en una guerra y son huérfanos, luchan y siguen su sueño, terminan haciendo lo que sueñan. Personas con síndrome de Down que consiguen tener su propio restaurante y casos así podría seguir mencionando porque en las redes sociales están. Ahora bien, ¿que decimos ante las discapacidades voluntarias? ¿Qué ocurre con esas personas que se auto-limitan? Porque también de eso nos encontramos mucho en la vida, personas que tienen talento para determinadas cosas y no lo hacen, personas que se conforman con un sueldo estipulado y con su horario, no les preocupa nada más, son las mismas que encuentran una ansiedad o una depresión cuando la empresa les despide, la culpa siempre es de la empresa y claro, ¡no puede ser!


             Emmanuel: Ejemplo a seguir.





Si miramos a nuestro alrededor siempre encontraremos este tipo de personas que se tiran todo el día con la queja en la boca, que no estudian, no se forman, no avanzan, solo esperan que les caiga el sueldo dentro de su horario y a ser posible que se lo lleven a casa. Para mí esto si es una discapacidad, porque tengo que admirar a muchos héroes que nacen con impedimentos para una vida que todos conocemos como normal y en cambio ellos luchan para hacer de su vida, un sendero de gloria con esfuerzo y sacrificio. Pero ver a personas que lo tienen todo y no hacen nada, esos sí que están impedidos de verdad y mucho tienen que aprender de aquellos que con su manera de ser y sus experiencias buenas y malas en la vida, siguen sonriendo, luchando y avanzando por conseguir su sueño.


           Tim Harris: Un sueño hecho realidad