miércoles, 26 de noviembre de 2014

Prólogo de Vida

En esta ocasión voy a escribiros un prólogo que no se haga extenso y que pueda llegaros en forma de invitación.


Es la historia de cualquiera de nosotros cuando amanecemos desde pequeños en los brazos de una matrona, cuando crecemos poco a poco con el cariño de cuantos nos ven crecer y vivir. Cuando continuamos cosechando sucesos y conocimientos varios, cuando seguimos la estela de cuanto nos indican, se llama vida, es la nuestra y por la que tenemos que luchar.


Acostumbramos a vivir con los ejemplos del pasado y las historias de atrás, pero no siempre son las correctas ni tampoco las incorrectas, tan solo debemos coger aquellas que nos ayudan a sumar. En este caminar nos encontramos con muchas personas y de diferentes índoles que se acercan a nosotros como si fuéramos alguien importante, solo nos queda saber quienes son, cuanto de importantes son para nosotros y por cuanto tiempo van a querer que lo seamos nosotros para ellos. Es así como nuestro camino se va forjando entre historias y circunstancias.





La vida está hecha para recorrerla como mejor se pueda y como mejor se quiera, para que eso ocurra debemos cometer errores, debemos cosechar fracasos, debemos enfrentarnos al desahucio emocional, debemos sufrir y debemos ver como se queman etapas, pero sobre todo lo que debemos hacer es vivir nuestra vida que bastante tenemos con luchar y disfrutarla.



Las pautas de nuestra propia vida estarán marcadas por nuestras decisiones, casi siempre contamos con personas que nos apoyan, también con personas que nos imponen, pero la verdad verdadera es que somos patrones de nuestra vida, dueños y señores de todo cuanto queramos recorrer con nuestros valores y principios.



Cuando nacemos, somos unos seres humanos que lo primero que recibimos es cariño, amor, calor, abrazos y sonrisas ¿por qué con el tiempo lo olvidamos? La vida nos pone pruebas pero también nos pone valores, sentimientos, emociones y felicidad, ahora es momento de poder encarar nuestra propia vida de forma y manera que nos haga feliz a nosotros.



No os olvidéis que esto es un prólogo escrito previo a cualquier historia, pero la verdad verdadera es que todos los que estáis leyendo esto y los que no, tenéis que vivir vuestra propia vida eligiendo muy bien el cómo.




Este pequeño prólogo tan solo es para invitaros a todos a escribir vuestra propia historia.