miércoles, 2 de octubre de 2013

De KO a OK

Dos letras, dos significados totalmente diferentes, dos interpretaciones distintas, dos posturas desiguales y al fin y al cabo, se componen de las dos mismas letras. Es un claro ejemplo de que, dependiendo de cómo elijamos poner las letras, así nos va. ¿A ti cómo te va?


                           Foto: Google



Así es en la vida, en todo lo que nos ocurre y nos pasa, tenemos siempre dos opciones a tomar en cuenta: lo negativo o lo positivo. Siempre andamos con la carga negativa sobre nosotros, todo es malo, todo lo que nos llega es malo, y en cambio, tenemos mucho bueno, pero….



¿Cuánto podemos tardar en pasar de un estado a otro? Las respuestas pueden ser muy dispares y diferentes, más abultadas en argumentos o menos, pero la realidad, la pura realidad es que tardaremos lo que realmente queramos, es decir, ¡está en nosotros! Sí ya lo sé, es muy difícil, y sin embargo, es muy fácil escribirlo e incluso decírselo a los demás. Pues a lo mejor no tanto, ¿sabéis?



 Yo como blogger leo a muchos grandes bloggers que lo hacen de lujo y de los cuales aprendo. Y he de decir que es muy fácil escribir en positivo y hablar en positivo cuando tus circunstancias son favorables aunque estoy de acuerdo en que seguramente muchos de ellos, si se vieran en situaciones diferentes a las actuales, pues a lo mejor no escribirían con tanto brío y esplendor, pero realmente, siendo egoistas y aprovechando lo poco bueno que tenemos viene de gran ayuda  poder leer a la gran mayoría, porque nos viene bien, porque quizás todos los bloggers a los que tenemos acceso y que escriben en positivo sean de lo poco que nos encontramos al día con muchas connotaciones de alegría y armonía, que presuntamente te ayudan a sobrellevar momentos duros o que tan solo hacen que te sientas identificado.



Hay que valorar más y mejor lo que uno tiene por dentro, lo que uno vale de verdad, y lanzarlo sin tapujos hacia adelante, poder gritar tu valía sin miedo a que nadie te la pueda tapar.



A todos aquellos que os levantáis con un ko desde el minuto 0, quiero deciros que está en vosotros mismos convertirlo en un ok y que para eso, hay que cambiar el yo interior, y empezar a cambiar hábitos creados por la desidia y la rutina negativa. Lo mejor de no tener un trabajo es que tienes tiempo para crear y mejorar tu propia versión. ¿A qué esperas?



¡De ko a ok, dos letras y una actitud!




 Esa es una frase que hay que tener en cuenta por la mañana, y conseguir convertirlo durante el día.


Todas las creaciones son válidas, porque significan progreso, son una lucha contra el estancamiento, y cualquier idea nueva es mejor que todas las excusas del mundo. Es momento de creer en uno mismo para conseguir que los demás nos den una oportunidad de seguir avanzando. Eso sí, hay que dar el primer paso.




                         ¿Y tú, estás KO?


                 ¿Lo convertimos en Ok?