lunes, 6 de enero de 2014

Amistades del Alma

Todos en la vida cruzamos muchos caminos entre sí, caminos buenos y malos, caminos duros y llanos, caminamos en un sentido u otro pero siempre caminamos hacia algún punto en concreto. Todos en algún momento necesitamos caminar al lado, ni delante ni detrás simplemente al lado.


La verdad es que la vida te pone muchas veces pruebas a superar de una dificultad entrañable donde te encuentras abatido y vencido desde primera instancia, sin embargo y sin darte cuenta superas tus propios límites mentales y físicos y consigues aunar fuerzas para sobrevivir como buenamente puedes. Es en ese momento cuando tú mismo recuperas tu energía y empiezas una vez más a caminar, pero hay muchos de estos momentos que debes caminar al lado, ni delante ni detrás simplemente al lado.


Hay muchos tipos de personas que están en nuestra vida, nos encontramos con personas más fuertes, más listos, más seguros, más felices, etc… (casualmente a los que solemos envidiar/criticar) y también nos encontramos con personas más débiles, más cortos, más inseguros y más tristes, etc… (casualmente los que más pena nos dan) pero también nos encontramos personas arrolladoras, portadoras de éxito y felicidad así como personas tóxicas y portadoras de negatividad al cuadrado. Todo esto está en nuestras vidas y solo nosotros decidimos con mayor o menor tacto continuar a su lado y el tiempo que decidamos. Al margen de esto, siempre habrá momentos que debes caminar al lado, ni delante ni detrás simplemente al lado.


Pues sí, cuando uno tiene la suerte de poder saber elegir, de no dejarse nublar la vista por el compromiso o el tiempo de amistad, cuando no te da cargo de conciencia el parentesco, cuando te das cuenta de que te han utilizado, engañado o simplemente están a tu lado porque te necesitan pero por eso mismo te critican, cuando eres capaz de decidir por lo mejor para tu propia persona en el día a día, eso es tener un paso por delante del resto, creer en ti, confiar en ti, no depender de la sociedad ni de los círculos que te rodean y justo en ese momento, es cuando decides quedarte con lo mejor que tienes, eso no siempre significa que los tengas al lado ni tan siquiera que los hables todos los días.


Yo considero que las Amistades del Alma como las llamo e identifico, son aquellas que conforman un lazo de unión invisible que hace que las almas se fusionen en un camino paralelo y conjunto sobre todo para los malos momentos. Estas amistades son las que con el paso del tiempo marcan la diferencia, son las que cuando miras atrás para recobrar recuerdos bonitos y sinceros, siempre están. Son las amistades que nunca quieres perder, que nunca te importa pedir perdón sin has fallado, que no quieres bajo ningún concepto perderte ningún paso de su vida. Son aquellas amistades que estando en el mundo y sin compartir sangre ni apellidos se convierten en hermandades para el resto de tu vida.



“Cuando el ser humano acepte que para ser mejor necesita a los demás, dejará de mirar lo que hace él y se sentará a aprender del resto”



Y quiero dar las gracias porque a día de hoy, sabiendo elegir y sabiendo que no soy perfecto e incluso habiendo fallado, tengo “Amistades del Alma” que nunca dejaré marchar de mi vida y de mi corazón. ¡Gracias por ayudarme a construir mi vida!


             Fotografía hecha en la habitación de un niño muy especial.




No voy a nombraros, no hace falta, sabéis quienes sois, sabéis a quien me refiero pero sobre sobretodo, sabéis que os quiero.


Brindo por las Amistades del Alma que son con las que hay que caminar al lado, ni delante ni detrás simplemente al lado.




                              ¡Chin, chin!