viernes, 3 de enero de 2014

Años de Promesas

Así es como empezamos este nuevo año, lleno de oportunidades para crear y crecer. Eso es lo que debemos hacer este nuevo año, dejar a un lado todo lo pasado y encararlo con positividad y energía.


Es momento de dar un paso al frente y empezar a construir nuestro “yo” a cada instante, basándonos por supuesto en todo lo que hemos pasado y aprendido para darle una dulce salida a tan amargos momentos. Es la mejor manera de dar un golpe en la mesa. Tal y como hace la gran mayoría y ya que estamos en el gran día de las promesas, el día 1 de enero es cuando todos decidimos apuntarnos al gym (solo vamos la primera semana), dejamos de comer a lo grande y empezamos dietas estrictas (nos dura hasta que llega el fin de semana), dejamos de fumar (hasta que nos insisten tres veces y la culpa es del otro) y vamos a organizarnos nuestra semana (hasta que llegan la champions y las cervezas entre amigos). En fin, que es momento de cumplir, de hacer, de crear, de llevar a cabo, de construir y de ser serios en lo que prometemos a nosotros mismos.


¿Cuántos años llevamos haciendo promesas (las mismas)?






 Pues algo habrá pasado este tiempo atrás que no hemos llevado a cabo ninguna de ellas, ahora hay que hacer algo de forma diferente si queremos de verdad concluir con ellas. Por ejemplo, decidimos ir al gym y nos lo tomamos como una hora obligatoria de trabajo al que hay que ir sí o sí pero si no voy tengo que meter 5 euros cada día que falto en la hucha de vacaciones, respecto al tabaco debemos meter el dinero correspondiente al paquete de tabaco en la misma hucha y si cogemos tabaco de otro multiplicar por dos el valor del paquete, de cara a la dieta pongamos precio a los alimentos que no debemos comer y si caemos en la tentación tenemos que meter el correspondiente dinero establecido previamente en la misma hucha,  para la organización es tan sencillo como fijar unas multas económicas cuando nos saltamos las normas. Está claro que cuando nos tocan el bolsillo nos duele y por la misma razón nos movemos, ahora veremos si imponiéndonos nuestros propios castigos somos capaces de cumplir estas normas. Teniendo en cuenta y haciendo resumen general, hay que decir que no cumplir estas normas nos sale mucho más caro a la larga. Es decir que tenemos la oportunidad de hacer promesas, cumplirlas y ahorrar dinero que para un futuro inmediato nos va a venir muy bien.


La cuestión de todo esto es que si hacemos uso de la conciencia y la buena organización podemos conseguir cambiar por completo malos hábitos establecidos que hasta ahora no hemos conseguido vencer.


Para llevar la promesa a su cumplimiento hay que tener un objetivo general, si al dinero de la hucha le ponemos un destino de vacaciones con fecha y coste total, estoy seguro de que por unas buenas vacaciones si nos movemos y seremos capaces de mejorar nuestra calidad de vida día a día para hacer referencia a un bienestar continuado.
¿Somos capaces de auto-gestionarnos para conseguir el objetivo?
¿Dónde nos vamos de vacaciones?


“Cuando el objetivo es tentador, el camino hasta llegar a conseguirlo tan solo es un querer hacerlo”






                   ¡Felices Vacaciones!