lunes, 13 de enero de 2014

¡Yo me Alegro!

El título lo dice todo, dice lo que es verdad y dice de lo que voy a hablar. Es mi sensación cuando alguien viene y me habla de su éxito, de su logro conseguido, de su bache superado, de su orgullo de mejora, etc…

¡Yo me alegro!


Es casi incomprensible que no escriba sobre ello porque es cierto, hay un número muy alto de personas que viven con la vida de los demás, con las desgracias de los demás, con las historias ajenas, todo aquello que perjudique y sea una noticia en la familia de al lado o de enfrente es suficiente para alimentar sus neuronas. Entonces es cuando empiezan a vivir, salen sonriendo de casa y casi con cara de preocupación comienzan a propagar cuantos chismes oyen, creen ver o tan solo interpretan a su modo de fantasía para crear una historia que nunca tuvo inicio de verdad.


                                 

Pues con todo esto pasando en nuestras vidas, me reivindico en la postura contraria, soy de los que se alegra por la racha de éxitos ajena, me da una satisfacción enorme ver como alguien conocido ha conseguido superarse,  simplemente ha mejorado su vida o ha encontrado un nuevo trabajo. Quizás sea raro que lo escriba, pero es cierto que me alegro, y deberíamos todos hacer lo mismo, vivir nuestra vida sin estar pendiente del mundo alrededor, y seguramente sonriamos más y seremos mejores personas de lo que ya por descontado creemos que somos.



Tenemos otro tipo de personas que también se postulan en esta área de forma diferente, son aquellos que se alegran si te va bien (siempre y cuando no te vaya mejor que a ellos) entonces es cuando ya cambian el chip, es decir, si te va bien pero no mejor que a ellos hasta te felicitan, pero si ya te va bien como para irte mejor que a ellos, la cosa cambia y se pasan al modo principal, viven su vida con la tuya (envidian)



Sigo sin entender porque nos empeñamos todos en vivir más vidas que las que nos toca y porque nos empeñamos en compartir todo lo negativo que tenemos en la cabeza, sigo pensando porque tenemos que darle siempre nuestro punto más negativo a todo. Es una mayoría generalizada la que en todo momento siguen dando matraca con sus negatividades personales a cada situación o circunstancia vivida. Esas “personas tóxicas” que siempre están para dar su negativa opinión de todo lo que no sea su vida. Pero pobre de ti como hables de la suya, eso no está bien. En fin.


“La negatividad corre por las cabezas lo que la positividad vuela por los corazones”


Me preocupa que cada día que pasa me encuentro con personas diferentes y esta misma situación, cada vez es más grande el número de personas que convierten su día a día en negativa constante y sonante.


“La vida ya está construida, nuestra manera de interpretarla es lo que modifica el sentido de la misma, tenemos que darle sentido”



Es momento de dar un impulso positivo desde nosotros, no hace falta esperar a que alguien venga a darnos un empujón en versión de noticia buena para empezar a cambiar. Es momento de empezar a construir desde dentro una energía positiva que nos lleve a mejorar nuestro segundo a segundo, solo así podremos combatir los malos momentos.

                                 


Por eso os digo que me alegro y mucho, de vuestros éxitos, de vuestras alegrías, de vuestros logros, que no hay día que no emboce una sonrisa al leer un solo logro en cualquier red, me alegro de verdad porque significa que todo esfuerzo tiene resultado, y sí, me alegro mucho también de los éxitos cosechados por las personas que no son afines a mí, por el mero hecho de que no lo sean no significa que no me alegre de que consigan superarse y mejorar. Lo siento mucho pero yo me alegro.



               Gracias a Carlos por enviarme esta imagen tan especial.