domingo, 28 de julio de 2013

El Mensaje de la Botella...

Frialdad, es la palabra que descubre el sentir del pueblo y esta nuestra sociedad, frialdad de sentimientos, de movimientos y de actuaciones. Es verdad, que todos nos agarramos a un clavo ardiendo, más aún cuando estamos solos.



                          Foto: Google


Esos mensajes en la botella que todo naufrago lanza con un hilo de esperanza, tal y como cuentan las historias, y tal y como vivimos en nuestro día a día. Si es cierto, hoy también lanzamos mensajes en la botella, unos con desesperación, otros con esperanza, algunos hasta con deseo, pero la verdad verdadera es que seguimos lanzando mensajes tal y como cuenta la historia.


Leyendo al Sr Pérez-Reverte, en Patente de Corso, leemos un testimonio escrito en uno de sus múltiples artículos, “es curioso lo sola que está la gente y el frío que tiene y como se agarran a cosas como un libro o firma de alguien que escribe cada semana o de alguien que habla en la radio”. Y lo traslado a nuestro momento actual y es precisamente lo que encontramos dentro y fuera de las redes, intentamos llenar vacíos al identificarnos con personas referentes que escriben o hablan, es decir, que trasmiten ideas y posturas, en las que nos sentimos identificados. Qué razón tenía cuando lo escribió, y hoy, la sigue teniendo.


A través de nuestros espacios en las redes, hacemos llegar ideas y posturas, lo importante es que trasmitamos y haya personas que a su vez, crezcan, se desarrollen, que seamos conscientes de que si escribimos para los demás, sea con la intención de ayudar, mejorar, e incluso indirectamente dar un empujón anímico, que muchas veces desde nuestro rincón, somos capaces de dar, a personas que nos leen con los brazos abiertos en busca de un aliento y una ayuda que sea la base de cualquier esfuerzo por progresar.


Desde que escribo en el blog, el mayor motivo del mismo es este, deseo trasmitir, en lo que realmente creo para hacer llegar un punto de positividad, de ayuda, de alegría. Si bien es cierto, que muchas veces, profundizo en la escala de valores personales, y esto implica escribir lo que uno muchas veces no quiere leer.
Es momento de querer abrazar al de al lado, es momento de preocuparse también por los demás, todos buscamos una oportunidad, alguien que nos dé la posibilidad de crecer y mejorar, pero ¿cuántas oportunidades damos nosotros a los demás? Me gustaría contribuir con esta postura, estoy seguro que es momento de poder aplicar esas oportunidades, de poder crecer, y lo digo así, porque realmente solo podemos crecer con el conocimiento de los demás y que nosotros no tenemos.
  

                                    

Soy de los que confío en:
            “Todos somos ignorantes, pero no de las mismas cosas”


 Y con esto quiero decir, que si nos apoyamos entre todos, a poco que cualquiera se sienta apoyado, escuchado y atendido, estaremos un poco más cerca de dejar de ser egocéntricos y egoístas, para ser más humanos y responsables con nosotros mismos y la sociedad. Por si no somos conscientes aún, la sociedad la formamos todos y como tal, hemos de cuidarla.


Así que, sigamos con el texto del Sr Pérez-Reverte, y aprovechemos para luchar contra la frialdad y la soledad de esta, que sin embargo, es nuestra sociedad.
Este es mi mensaje en la botella, lo lanzo con esperanza, con ilusión de que llegue a algún puerto, de que alguien lo recoja y lo pueda aplicar o mostrar. No obstante, la botella seguirá divagando por los rincones de la humanidad hasta ser leída por aquellos que desean mejorar.


Os deseo que sea cuando sea, os encontréis con la botella, esta o cualquier otra que contenga un mensaje, eso quiere decir, que hay quien escribe y por supuesto, hay quien sigue leyendo.



“Nunca penséis que un mensaje en una botella, es un mensaje en vano, ahora estáis leyendo uno, y ayudáis a que sea válido”