martes, 24 de noviembre de 2015

La Oportunidad

¡Bendita sea! Cuando nos llaman de una empresa y nos dicen que estamos seleccionados para el puesto al cuál aspiramos. Esa es la típica llamada que te entra en vena, te vuelve loco, de repente todo lo ves de colores, de alegría, lleno de vida, todo es maravilloso y fantástico.







Esa es la oportunidad que todos buscamos, que todos luchamos, que todos rezamos, que todos ansiamos, que todos necesitamos y que no todos recibimos.


Ahora que está de moda el emprendimiento (lo que toda la vida se ha conocido como autónomos) y las start up (todas las empresas nuevas se inician de igual modo) es cuando más se valora el trabajo por cuenta ajena, siempre se busca ese plus de seguridad (sueldo fijo) para no correr riesgos, la verdad es que cada vez es más difícil que esto suceda, entre los gabinetes de crisis empresariales y lo apretada que está la línea laboral (pocos puestos, mucha demanda, requisitos más altos) la situación que se da está encaminada a emprender.



No me parece mal, creo firmemente que la relación laboral en un futuro se basará en profesionales independientes buscando encarecidamente la oportunidad de trabajar en una lucha encarnizada de precios y servicios. Lo que me llama la atención poderosamente es que las empresas actuales no gestionen bien los trabajadores que tiene, caen en el error de que hay muchas personas desempleadas (no me gusta usar paradas porque la mayoría se mueven más que muchos que tienen nómina).
Cuando hablo de oportunidad, me refiero a la gran oportunidad que nos debemos dar nosotros mismos y no lo hacemos. ¡Es posible hacer cualquier cosa que nos propongamos! Pero hasta que no nos topamos con una situación límite no lo hacemos, hasta que no le vemos las orejas al lobo no reaccionamos. Si algo bueno ha traído la crisis es que muchos han agudizado ingenio e instalado un nuevo chip en sus cabezas. Desarrolla Talento oculto en personas acomodadas en su zona de confort.
Ahora bien, ¿tenemos que esperar a que se ponga todo negro para creer en nosotros? Creo que se debe pensar fríamente la respuesta para dar un sentido a nuestra vida de forma y manera que confiemos en nosotros mismos por encima de situaciones y circunstancias.


La oportunidad empieza en nosotros para poder ganarla en el día a día, depende de tu actitud, de tu perseverancia, de tu empuje y de tus ganas saldrá la oportunidad que mereces, esa hay que ganarla y para ello no debemos esperarla, hay que lucharla y buscarla desde dentro hacia fuera.


    “La primera oportunidad debe nacer de nosotros para nosotros” 

Se recomienda el buen uso de tu talento para proyectar tu calidad de vida personal y laboralmente, teniendo en cuenta que ninguna mala situación o circunstancia te regala ningún don, ya lo tenías, tan sólo te condiciona a despertarlo y usarlo.



¿A que esperáis para daros vuestra oportunidad?