martes, 3 de noviembre de 2015

Las 2 "P" de tu Vida

Hay muchos factores en la vida que marcan un devenir en nuestra historia, muchos de ellos los reconocemos porque detectamos muy rápido los cambios que provocan en nosotros, otros sin embargo no los valoramos como debemos y cuando lo hacemos, a veces es tarde.



Quiero hablaros  concretamente de dos factores que marcan mucho la diferencia en la vida de cualquier persona, empiezan por la letra “P” y significa que tienen ambas un gran valor para todos nosotros, si es cierto que muchas veces las dejamos ocultas, no las apreciamos, no las usamos y permitimos muchas veces que no las empañen desde fuera.






La primera es Positividad, todo cuanto hagamos en nuestro sendero ha de ser con esta palabra por delante, tiene que llevar rociada de esta bendita palabra todo cuanto nos toque lidiar. La positividad es tan importante que los propios médicos la recomiendan para hacer frente a enfermedades difíciles, cualquier circunstancia adversa que se nos presente, tendrá un sentido diferente si le aplicamos positividad, la mayoría de las veces se nos hace muy complejo poder hacerlo pero cuando lo conseguimos, todo se ve diferente y nuestra perspectiva también lo es. Es el ingrediente clave en cualquier receta que se vaya a cocinar desde nuestro querido cerebro, siempre que actúa ante un problema, debe hacerlo con la positividad de por medio, frenar su empuje, imponer su peso, buscar la forma de aplacar su fuerza y blindar como si oro tuviéramos nuestras fuerzas para emprender el camino de la victoria.


El ser humano ya ha demostrado que es fuerte, también que si no pone su empeño y toda su fuerza, se puede dejar llevar por la más mínima de las corrientes negativas.


“La positividad previene y cura los males propios y ajenos”



La otra gran “P” se debe a una palabra mágica, a un factor que es indispensable para cualquier persona independientemente de la situación que tenga o donde se vea. Si todo lo que tengas que hacer lo haces con Pasión, será totalmente diferente a lo que tú mismo has pensado que podías hacer. Es ese punto extra que le damos a las cosas cuando las vivimos desde dentro, cuando las sentimos como nuestras y las luchamos como eternas. Siempre que le ponemos pasión a una situación, a un acto, a un gesto, a un detalle, a cualquier acción que podamos realizar marcará la diferencia con todos aquellos momentos que no lo hubiéramos hecho.


Poner pasión significa entregar todo, dar cuanto tienes por algo o alguien, hacer todo lo que está en tu mano para conseguirlo, esforzarte por una sonrisa ajena que te necesita, sacrificarte para conseguir un sueño, poner pasión es igual a ponerte en cuerpo y alma por aquello que consideras y crees que merece la pena vivir.


“Pasión es sentir, vivir, luchar hasta morir, pero con pasión todo es acción”



Con ambas “P” se puede (Se debe) (Se tiene) construir cualquier cimiento de felicidad, se puede conseguir convertir cualquier sueño en realidad, solo tienen un (pero) y es que ambas dependen de nosotros mismos.



“Positividad y Pasión, el mejor guion de nuestra propia película”